¿Títulos sí o títulos no?

Tras salir graduado de la Universidad de la Laguna muy orgullo con mi título, por cierto, me creía que lo sabía todo. Pensaba que los conocimientos adquiridos durante este periodo eran suficientes para desempeñar mis funciones como economista en cualquier empresa. Sin embargo, con el paso del tiempo uno se va dando cuenta de que, en verdad, “cuando sales de la carrera no tienes ni idea”…

RRHH titulos si o titulos no Cajasiete

Con el transcurso de los años vas aprendiendo que las calificaciones en sí no significan nada y que no te garantizarán el éxito profesional. Sobre esto existe una amplia biografía que da para mucho debate. Si echas una mirada hacia atrás, ¿a cuántos compañeros conoces que eran fenómenos y en realidad no están donde tú esperabas o creías que llegarían? (No entraremos en la discusión de qué es para cada uno tener éxito, solo hago mención a ese pensamiento de: “Este chico/a llegará donde se proponga”) Por supuesto que hay muchos que lo consiguen pero no hay una relación directa. Existen otros factores como son las aptitudes de las personas, la constancia, el esfuerzo y esas habilidades que se denominan blandas, que son esenciales y no te las enseñan en el aula.

Ya me lo comentaba un profesor que siempre nos ponía en situación: “Sí estamos en un barco y de repente se abre un orificio y empieza a entrar agua, ¿tú a quién llamas? ¿a Miguelito que sacó un nueve en la carrera o llamas a Pepe que sacó un 5, pero que en verdad tú sabes que te va a solucionar el problema?” Yo no sé ustedes, pero yo me voy con Pepe. Cuando se trata de elegir a alguien, lo importante es si sabe o no sabe, si domina la materia o no la domina, pero esto no te lo mostrará una nota.

El otro día, mientras observaba algunos vídeos de profesores de economía dando clases, me quedé absolutamente sorprendido por la genialidad, claridad de la exposición y capacidad de síntesis en conceptos que para mí son complejísimos de entender.

Al terminar reflexionaba sobre lo siguiente; hoy en día cualquier persona con solo tres cosas (“acceso a internet”, “tiempo” y “ganas”) puede hacerse experto en cualquier materia. En mi caso, saliendo de la carreta con un título, estoy seguro de que cualquier persona del mundo, sin medios ninguno, más que los comentados anteriormente, puede saber más de economía que yo. Pero lo relevante de esto es que puede ocurrir con cualquier carrera, si se enfrentaran en una prueba uno de la universidad contra uno que se dedica a formarse en internet, ¿qué ocurrirá? Esto me parece fascinante y a la vez te produce cierta inseguridad porque en la red puedes tener a los mejores expertos en infinidad de temas.

Si nos ponemos en la piel del directivo de una empresa, al final, ¿qué es lo que queremos? ¿Una persona con títulos? ¿O una persona que sabe solucionar problemas y que aporta valor? ¿Qué nos importa a nosotros si viene de Harvard o del IE Business School? lo relevante y lo que importa es si sabe o no sabe y la mayoría de cosas las aprenderá dentro de la empresa.

Por lo tanto, hoy en día, si uno quiere hacerse experto en una materia, solo tiene que dedicarle tiempo, ver vídeos relacionados con la temática, leer numerosos papers científicos y realizar muchas publicaciones. Con ello vas a conseguir una imagen que hará que todos los que te visualicemos creamos que la dominas y que eres un experto.

En un futuro que se nos avecina de incertidumbre, de cambio permanente y al que tenemos que adaptarnos, va tan rápido que desde mi humilde opinión el sistema educativo no es capaz de acoplarse. Un ejemplo para entenderlo: todos en su día estudiamos las células en biología, en ellas habían mitocondrias, ribosomas, etc., pero en poco tiempo se pueden descubrir nuevos elementos que se desconocían y que eso que aprendiste ya debes de adaptarlo a los nuevos conocimientos que aparecen. Dicho esto, ¿es necesario una carrera de 4 años para controlar una temática? ¿O es preferible realizar pequeños cursos de un año o 6 meses para controlar una materia y estar a la última? La velocidad de cambio hace que los cursos que ofrece, por ejemplo Google, estén muy valorados por las empresas. Si las organizaciones valoran este tipo de cursos, ¿qué va a ser de las universidades? Aquí puede existir un cambio de modelo muy disruptivo.

Lo poco que he aprendido, es que la clave en la formación de una persona es la denominada en T. ¿Qué es lo que quiere decir? Pues que debes de tener una visión global en el que sepas de todo un poco, pero debes de ser especialista en una de las materias en donde, cuando exista una duda, tengas la capacidad de tener la solución. Esto es clave, muchos suelen tener una visión global pero no profundizan en nada, o muchos son especialistas en una cosa pero no tienen la visión global del resto de áreas.

Dicho esto, no niego que la formación de la universidad no sirva para nada, es importante porque como dice su adjetivo en latín UNIVERSUS-A-UM: ("todo", "entero", "universal"), nos da una visión global de lo que existe y marca los cimientos, sin embargo, discrepo en las formas, el tiempo, su contenido y la manera de calificar. Creo que existe un reto importantísimo dentro de la educación y es el de cómo sacar a relucir las fortalezas de cada alumno si existe una diversidad enorme en el aula. Pasarán aquellos que sean buenos en los términos en los que se mide, pero que pasa con, ¿el que es bueno en danza?, ¿o el qué es un fenómeno desarrollando programas informáticos pero no memorizando contenidos? Conseguir resaltar estas capacidades es un reto importantísimo para conseguir que cada uno llegue lo más lejos posible en aquello que le gusta.

Este conocimiento formal y objetivo que se imparte en las aulas es necesario adquirirlo, pero recuerda que no es el único. Existe otro conocimiento que para mí es más importante que es el conocimiento práctico y subjetivo. Lo que nos quiere decir estos dos términos es que solo se puede aprender actuando, esto es como la vida misma. Podemos leer todos los libros existentes sobre management, sobre creación de startups, sobre inversión en empresas, sobre como ligar, sobre como pintar, pero hasta que no seamos gerentes, creemos empresas desde cero, invirtamos nuestro dinero de nuestro bolsillo, nos pongamos a relacionarnos y que nos den calabazas o nos pongamos con el lienzo delante, no aprenderemos realmente porque es un conocimiento subjetivo y práctico, a diferencia del conocimiento formal de la ciencia y que nos han enseñado durante nuestro proceso formativo. Recuerda que “Velázquez aprendió a pintar pintando”.

Por eso, el conocimiento subjetivo y práctico es tan complejo, lo tiene que aprender el propio sujeto y cada uno lo ve de una forma distinta. Si esto fuera exacto como la ciencia, todos los que estudiamos economía seríamos ricos porque en la universidad nos hubieran enseñado a serlo, solo tenemos que mirar hacia fuera para ver que esto no es así…

“Las cosas más importantes de la vida no se aprenden con los libros, se aprende remangándote las manos, dándote tropiezos y levantándote”.

Google Plus

Artículos Relacionados

Sobre el Autor

Samuel Tarife

Samuel Tarife

Graduado en Economía por la Universidad de la laguna y con Maestría en Dirección de Empresas por la misma universidad.

Tras finalizar la carrera realizó sus prácticas en la Autoridad portuaria de Santa Cruz de Tenerife durante tres meses realizando diferentes tareas administrativas. Actualmente se encuentra en formación en la entidad de Cajasiete, concretamente en el Área de Negocio (Atención digital). Además, se encuentra cursando el Máster en Business Inteligence y Big Data por la Escuela de Organización Industrial (EOI)."

Colabora en la temática de Recursos Humanos

Deja un comentario

Estás comentando como invitado.
Cajasietecontunegocio
Comprometidosconnuestragente

Suscríbete a nuestra Newsletter