El Coronavirus: ¡Una mirada positiva!

O por lo menos así es como yo lo veo, bajo una mirada joven y positiva.

Lo que podrás leer en las siguientes líneas te lo resumo en estas ocho ideas que me gustaría compartir: las opciones que nos ofrece el coronavirus, los tres aspectos claves para afrontar esta situación con los profesionales de tu organización, los beneficios del teletrabajo, un momento para reflexionar, un caso empírico, la pescadilla que se muerde la cola, la importancia del ahorro y, finalmente, ayudar a las empresas con acciones concretas.

RRHH el coronavirus una mirada positiva Cajasiete

De todas las crisis que han tenido lugar a lo largo de la historia se ha salido, y esta no es una excepción. El coronavirus ha dado la vuelta al mundo, pero en esta ocasión no voy a hablarte de las cifras que nos ha dejado que, seguramente conoces mejor que yo. No cabe duda de que tenemos una realidad que nos está causando un daño incalculable y la recordaremos toda la vida. Sin embargo, bajo esta tormenta de acontecimientos que nos ha llegado, tenemos dos opciones. La primera de ellas es encabritarnos como un caballo salvaje y maldecir al destino por todo lo que nos está ocurriendo o, por otro lado, adaptarnos y aprender a vivir con ello, viéndolo como una oportunidad para realizar todas esas cosas que siempre hemos querido, pero por culpa del glorioso tiempo no hemos podido. ¡Ahora sí que es verdad que ya no hay excusas para no hacerlas!, porque en estos días de cuarentena, lo que tendrás será, sobre todo, tiempo.

Las formas de afrontar esta situación con los profesionales dentro de la empresa pasan por tres aspectos claves si queremos realizar una buena gestión: transparencia y claridad, mensaje positivo y aportación de los recursos necesarios. En situaciones difíciles la transparencia y claridad parecen esenciales, no podemos andarnos por las ramas y transmitir un mensaje erróneo, todo lo contrario, debe de ser real a la par que actualizado. Es aquí donde los líderes sacan a la luz sus habilidades directivas, transmitiendo ese mensaje de esperanza, cuando todos los demás solo pueden observar un futuro negro. Finalmente, en relación al tercer apartado, nos referimos al teletrabajo. Para que sea eficiente y nuestros empleados puedan realizar sus funciones con éxito, debemos poner a su disposición todos los recursos necesarios.

Desde mi humilde opinión, soy de las personas que en la medida de lo posible intenta ver el vaso medio lleno. Uno de los mejores aprendizajes que nos va a dejar esta catástrofe es darnos cuenta de la oportunidad que supone el teletrabajo. Aunque parece que siempre tiene que ocurrir una desgracia para cambiar, espero que gracias al coronavirus el teletrabajo se haga una realidad. No digo que todos los días de la semana, pero sí que es cierto que algunos puestos en concreto podrían hacerlo perfectamente varios días. Claro está que será necesario acudir al lugar físico determinados días porque, el ser humano se caracteriza por sus relaciones sociales, y las que tenemos con nuestros compañeros de trabajo son esenciales para crecer profesionalmente.

Entre las ventajas del teletrabajo destacaría que aumenta la productividad, disminuye el ausentismo por enfermedad, mejora la competitividad, reduce costes, se produce una disminución de la contaminación en nuestra atmósfera y una reducción de los atascos en unas islas abarrotadas de coches, entre otras.

Considero que es un gran momento para reflexionar. A veces nos pasamos el día a día corriendo y no nos pararnos a pensar qué estamos haciendo o si vamos en la dirección correcta. Propongo hacernos preguntas como: ¿qué podemos hacer para que nuestra empresa sea una mejor versión de sí misma que ayer? ¿hay algo que podamos cambiar en nuestros procesos para mejorarlos? ¿le he preguntado a mis empleados, los que están en el día a día, que posibilidad de mejoras ven en los procesos? Aunque estas preguntas, bajo mi punto de vista, deberíamos hacérnosla más a menudo, como nos ha venido de una forma sobrevenida esta situación, ¡aprovechémosla!

Un caso empírico concreto, es que en mi poca experiencia como invitado a la junta directiva de Radazul Sport Center (club deportivo situado en el municipio de El Rosario), hemos realizado una encuesta a nuestros profesionales para mejorar el compañerismo y la profesionalidad. Les aseguro que podrán sorprenderse de las propuestas de mejora que van a recibir. Pero todo este esfuerzo realizado no tendrá recompensa si no se materializan en acciones concretas con fechas y tiempos determinados, en caso contrario, quedarán como una anécdota.

Por otro lado, aquellos negocios que su actividad se lo permita, deberán de seguir aportando valor a sus clientes. En el caso concreto que acabo de comentar este aporte de valor se realiza a través de videos online dirigidos por los monitores. Está claro que todos los negocios no pueden hacer lo mismo, sin embargo, en estos tiempos es donde debe destacar la capacidad inventiva y elocuente de cada uno. Un ejemplo sería premiar a esos clientes que nos han ayudado con el contexto que tenemos encima a través de descuentos o diferentes actividades. No olvidemos que las ventas son el oxígeno de las empresas y que dependemos de nuestros clientes. Por último, será necesario y primordial dejarlo todo bien atado para que, cuando todo esto termine, podamos volver a la normalidad lo antes posible y nos encontremos en las mejores condiciones para vender nuestros productos o servicios.

La pescadilla que se muerde la cola.

La cuestión del asunto pasa por un esquema muy sencillo en el que la actividad económica, al producirse un acontecimiento como el actual, disminuye. Esto obliga a muchas empresas a parar su actividad, provocando problemas de liquidez y quiebras. Este cierre de empresas ocasiona un aumento del desempleo lo que origina una disminución del consumo y a su vez, que siga disminuyendo la actividad económica. Parece como la pescadilla que se muerde la cola.

No cabe duda de que el escenario en el que nos encontramos, causará un daño enorme al tejido empresarial del archipiélago y nos recuerda una vez más, que la economía es cíclica. Las empresas que han entendido el comportamiento de la economía y han interiorizado que lo bueno no podía durar para siempre, saldrán más deprisa. Me refiero a las que, en épocas de bonanzas, han sabido crear su pequeño colchón. Aquel que tu abuela te decía: “guarda ese dinerito ahí por si acaso, para lo que pueda pasar”. Es en este instante cuando agradecerán el esfuerzo y las privaciones que en su momento se hicieron así mismas dado que ahora, podrán salir más rápido del bache que el resto.

Por lo tanto, no se trata de juzgar quien lo hace bien o mal sino de intentar adentrarse en el meollo de la cuestión y, como son las empresas las que crean riqueza en la economía, el sentido común me dice que es en ellas donde se deberá focalizar la mayor parte de las ayudas. Con ello podremos terminar lo antes posible con esta vorágine de acontecimientos y evitar que la bola siga creciendo. Es en esta situación cuando los valores de la solidaridad y el compromiso con la sociedad canaria cobran mayor relevancia. Podemos observarlo en el día a día con los diferentes actos de apoyo que realizan nuestras empresas.

Ayudemos en estos tiempos complicados a nuestros autónomos y pymes ahora que lo necesitan y no cuando la situación sea favorable. Ya sabemos que en las buenas todos arriman el hombro, pero es en estos momentos difíciles cuando sale a relucir quienes somos de verdad y quienes son los que están ahí para siempre. La teoría parece fácil, plasmarlo en un papel más aún, pero realizarlo con actos concretos es donde se demuestra las intenciones que verdaderamente tenemos. Espero que tras realizar este artículo pueda seguir viendo este tipo de actos por parte de las empresas canarias. Esto nos hará marcar la diferencia y nos lo agradecerán en el futuro.

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Sobre el Autor

Samuel Tarife

Samuel Tarife

Graduado en Economía por la Universidad de la laguna y con Maestría en Dirección de Empresas por la misma universidad.

Tras finalizar la carrera realizó sus prácticas en la Autoridad portuaria de Santa Cruz de Tenerife durante tres meses realizando diferentes tareas administrativas. Actualmente se encuentra en formación en la entidad de Cajasiete, concretamente en el Área de Negocio (Atención digital). Además, se encuentra cursando el Máster en Business Inteligence y Big Data por la Escuela de Organización Industrial (EOI)."

Colabora en la temática de Recursos Humanos

Comentarios (2)

  • Fernando Berge

    Fernando Berge

    20 Mayo 2020 a las 18:35 | #

    Muy buen artículo Samuel. Una visión muy comprometida. Buenos inicios, la gente joven como tú que se preocupa por la formación y asume compromisos y retos, tenéis un gran futuro y os necesitamos para cambiar las cosas. Felicidades Samuel.

    Responder

    • Samuel Tarife Mora

      Samuel Tarife Mora

      21 Mayo 2020 a las 23:07 | #

      Muchas gracias por las palabras Fernando. Es un placer que alguien como usted comente el artículo. No nos queda de otra que seguir formándonos y trabajando.Intentaremos seguir en esta línea para cumplir con los objetivos. Muchísimas gracias.
      Saludos

      Responder

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