El cuñado apañado, el primo listo y el sobrino digital.

Tu empresa siempre en manos de profesionales.

El cuñado apañado, el primo listo y el sobrino digital.

Las empresas y las marcas se enfrentan cada día a una carrera de obstáculos para mantener a flote el proyecto que un día nació con la intensión de llegar a la rentabilidad en el menor plazo posible pero no todas tienen tomada la medida de manera correcta y las prisas terminan en traspiés.

Siempre he tenido en mi cabeza una frase de un gran profesional en el ámbito empresarial y mejor amigo, “El objetivo de toda empresa es tener al menos un cliente” y está claro que lleva mucha razón en la medida en que cada día vemos como los mayores esfuerzos de la gestión empresarial se vuelcan en entender y mimar a los clientes. Pero parece que esa concienciación de que el cliente es la piedra angular de las marcas no es en todos los ámbitos y así como en el plano analógico los procedimientos están bien definidos, en el plano digital les queda mucho recorrido por delante.

Todas las marcas tiene bien claro que los aspectos fiscales no se deben de dejar en manos del “cuñado” apañado que tiene a un amigo en hacienda, ni el sistema contable al “primo” que maneja bien la calculadora, entonces… ¿por qué seguimos encontrando la comunicación digital  gestionada por el “sobrino” que se maneja bien en las redes sociales?.

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Los usuarios no solo tienen cada vez un mayor nivel de espíritu crítico ante la información que consumen en cualquier medio sino que además la adquisición de nuevas competencias les permite interactuar en multitud de servicios digitales de manera eficiente y por lo tanto de hacer llegar sus mensajes a los destinatarios deseados. Estos cambios de consumo de la información indudablemente suponen una gran oportunidad para que las marcas empaticen con los clientes potenciales pero una inminente amenaza en la medida que no se gestiones correctamente la comunicación digital. Y a las marcas no les vale “no estar” en el mundo digital para evitar entrar en situaciones de crisis por malas praxis porque en ese caso el daño sería pero hacia la reputación de la marca.

No hagas como el avestruz, esconder la cabeza no te exime del peligro.

Comunicar es una necesidad de las marcas pero una mala comunicación las puede llevar al traste. Si no se ha entendido que el nuevo ámbito digital no solo exige profesionalidad al igual que en el plano analógico sino que además necesita de un cambio radical de procedimientos pudiéndose incluso hablar de un cambio de paradigma, la marca se puede ver inmersa en una crisis de comunicación que le puede costar “la vida”.

Sobre el Autor

Pedro Báez Díaz

Pedro Báez Díaz

Manager de CIDECAN.  Director Académico del Programa Superior de Gestor de Redes y Comunidades Digitales de la Escuela de Negocios de las Islas Canarias ENIC. Docente de Tecnología de la Información y la Comunicación en BIU, European School of Management y CEOE. Especialista en sistemas de gestión de contenidos, identidad digital y metodologías formativas. Fundador de la Asociación de Profesionales de Marketing de Tenerife. Máster Executive, Community Management y Dirección de Redes Sociales en la Empresa.

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