Evidentemente, no le des más vueltas

Evidentemente, no le des más vueltas

Una reciente campaña de concienciación ciudadana a favor del transporte público del Ayuntamiento de Cádiz nos sugiere evitar dar vueltas en el coche durante la Semana Santa, y nos recuerda que usar el transporte público es más económico, saludable y sostenible.  Evidentemente, es un buen consejo… para dar al prójimo.

Dar vueltas en coche buscando aparcamiento cerca y gratis es el principal causante de la congestión de tráfico en la zona centro de las ciudades. En el caso de Santa Cruz, llega a suponer hasta un 60% del tráfico total de coches en hora punta (encuesta de Movilidad Insular 2010. Cabildo de Tenerife) Aunque muchos de nosotros solemos usar los parking de pago cuando visitamos otras ciudades de España y Europa (o simplemente subimos al metro, bus o taxi), en Tenerife seguimos dando vueltas. ¿Por qué?. La respuesta parece obvia: porque podemos hacerlo. Todas las plazas de aparcamiento en superficie de nuestras calles y plazas son libres y gratuitas, sólo es cuestión de suerte. De hecho, Santa Cruz es de las pocas capitales de España (posiblemente la única de las de su tamaño y mayores) que no regula en absoluto el aparcamiento en superficie. Y así pasa en toda la isla.

El beneficio de tomar la decisión correcta (usar el parking de pago o el transporte público) se percibe de forma universal y evidente sólo cuando el coste no hacerlo es igualmente universal y evidente. Mientras hayan afortunados que, al llegar a nuestra cita en un restaurante del centro, nos digan eso de “he aparcado justo al lado”, seguiremos sintiéndonos mal, porque no hemos sido listos.

Podemos culpar a los gestores públicos de esto, aunque debemos recordar que la zona azul ya existió en Santa Cruz años atrás, y fue eliminada por aclamación popular. Es un problema de todos, nos afecta a todos, y en manos de todos está la solución. No hay que ir muy lejos para encontrar ejemplos recientes de ciudades que han logrado cambiar a mejor. 

Las Palmas de Gran Canaria creó en 2011 más de 5.000 plazas de aparcamiento regulado en superficie (zona azul de pago y zona verde gratuita sólo para residentes), al tiempo que mejoró la red de guaguas. Quitó aparcamientos en calles céntricas y puso carriles bus y carriles bici. El resultado es que el tráfico en la zona centro ha bajado a casi la mitad, la velocidad de las guaguas ha subido, y la calidad de vida de los peatones y ciclistas también.

En Tenerife tenemos otro problema añadido muy relevante: la enorme dispersión de nuestra población. La cantidad de habitantes es más o menos la misma que en Gran Canaria, pero aquí necesitamos 3.600 paradas de guagua para cubrir el territorio, frente a las 1.800 que tiene la isla hermana. Esta dispersión nos pasa una factura muy cara, que no ha hecho sino crecer en las últimas décadas: es el territorio con la mayor tasa de motorización por habitante de la UE (unos 640 vehículos por cada 1.000 habitantes, según el Plan Territorial del Transporte de Tenerife y Estadística de Matriculación DGT 2015), y con la menor ocupación de viajeros por vehículo (apenas 1,1 personas por coche, según el Análisis de Alternativas para el corredor norte de Tenerife TF5. 2016 por el Cabildo de Tenerife).  A pesar de los planes más o menos bien intencionados que se han hecho para reducir la movilidad y fomentar que las personas puedan vivir, trabajar y tener servicios en su entorno cercano  (leyes de directrices, planes de ordenación del territorio, etc) las cosas simplemente no han funcionado así. 

 

En mi opinión, y sin perjuicio de que algún día podamos ser felices en un mundo más cercano, debemos asumir la evidencia actual de los colapsos diarios en nuestras ciudades y sus principales accesos. Asumir sus costes, quiero decir, de manera que cada cual pague por lo que provoca, ya sea en tiempo o en dinero. Regular el aparcamiento en superficie de universidades, edificios públicos, grandes empresas y centros urbanos es un primer paso. No es imprescindible pagar por ello, basta con limitar su uso horario o con favorecer con una plaza cercana a los que comparten su coche. 

Por último, no me olvido de nuestra obligación de mejorar permanentemente el transporte público, hacer carriles guagua, bici, etc. De hecho, ya están programadas las mayores inversiones en la historia de la isla (por ejemplo, carril bus-vao en la TF5, 270 millones €). Pero aquí, les ruego que vuelvan al comienzo del artículo: el beneficio de tomar la decisión correcta se percibe mejor cuando los costes de quien no la toma son evidentes.

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Sobre el Autor

Manuel Ortega Santaella

Manuel Ortega Santaella

Actualmente y desde 2006 es responsable del Área de Movilidad en el Cabildo, Consejero Delegado de TITSA, consejero de MTSA y consejero delegado de Teleférico. Por otro lado, es Economista por la Universidad de La Laguna y Experto en Contabilidad y Auditoría por la Universidad de Alcalá de Henares. Tras comenzar su carrera profesional como Jefe de Administración en Hospiten, pronto se enfocó a la consultoría estratégica y financiera, donde trabajó durante diez años en firmas nacionales y canarias, además de fundar su propio despacho en 1999. Simultáneamente, ha trabajado como formador en más de 50 programas, centrados principalmente en el management y el apoyo a la emprendiduría, colaborando también y activamente con varias asociaciones empresariales de ámbito regional (vicepresidente de la Confederación Canaria de Jóvenes Empresarios), y especialmente apoyando a entidades sin ánimo de lucro en la gestión de proyectos y justificación de subvenciones. Colabora dentro de la temática de Logística.

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